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viernes, 5 de abril de 2019

Reflexiones XIX: Carta a un adolescente


Hoy mi entrada va dirigida a una etapa muy especial: La adolescencia por donde muchos hemos pasado y otros vuelven a pasar pero con un cambio de rol, no como hijos sino como padres.
Podríamos decir que en la primera infancia el niño está ligado a la madre de manera simbiótica y no consigue distinguirse de ella. A partir del tercer año de vida, se percibe un cambio donde hay una identificación del niñ@ respecto a su padre y madre. En la pubertad, se da un paso más donde el individuo se distancia de su familia de origen, para ligarse al grupo de iguales, transformándose en su familia de referencia.
La adolescencia es una etapa única que cada uno vivirá de manera diferente a otro pues el contexto variará igual que las circunstancias del momento. 
A mí todavía no me ha llegado el momento como madre, pero tengo amig@s y conocid@s que están en ello y hoy quiero recomendar un libro "Cartas a un adolescente" de Vittorino Andreoli y me gustaría dejar algunas ideas que me gustaría compartir del libro y que quizás os puedan ayudar -y a mí también en un futuro-.

Lo escribe en primera persona...y empieza el libro: Es bueno que te diga de inmediato que soy viejo... Está claro que la vejez da una mirada con cierta perspectiva de la vida, mientras que la juventud se lo come todo la vejez intentá digerir todo lo que pasa y los cambios a los que día a día la sociedad nos exige... Pero como todo en la vida tiene un pro y un contra, a más de uno le gustaría con lo que sabe ahora volver a la adolescencia, pero no! Cada tiempo está destinado a un aprendizaje, así que calma y buena letra...
Vamos allá:


La organización de nuestro cerebro

Está claro que parte de nuestro cerebro está organizado de manera definitiva, donde se han establecido mecanismos de defensa para nuestra supervivencia como seres humanos. Nuestro cerebro actual tiene la capacidad de responder a los peligros que a lo largo de los años de evolución hemos ido encontrando, dando lugar a la estructura actual (si os interesa, os recomiendo que veáis otras entradas en la etiqueta de neurociencia que se especifica un poco más el funcionamiento de éste).
Pero, también sabemos que no todo el cerebro es fijo, hay áreas plásticas que a lo largo de toda la vida van cambiando, las experiencias y el ambiente que rodee al individuo serán claves. Por lo tanto estamos en constante aprendizaje, y sabes la frase el "AMOR mueve montañas" pues es totalmente cierta, a través de éste puedes cambiarlo todo, en el libro se recoge la siguiente frase que me encanta:

"Aprender significa cambiar y 
aprender quiere decir modificar nuestra manera de comportarnos."
Cuando realmente AMAS algo puedes aprender de ello constantemente. 

De aquí la importancia de cuidar nuestro cerebro y protegerlo, es el jefe y encargado de gestionar nuestra supervivencia y nuestro aprendizaje diario, así que hemos de cuidarlo, por ejemplo con cascos para evitar golpes y nutriéndolo sin tóxicos. 
Al cerebro se ligan los sentimientos, que de alguna manera dan color a lo que hacemos y expresamos, normalmente todo lo que hacemos está movido por algo.


La comunicación entre generaciones

Dos generaciones no pueden compartir los mismo esquemas existenciales o los gustos impuestos por las modas de los tiempos, pero la discrepancia no puede de ningún modo alterar el vínculo amoroso entre padres e hijos.
Esta distancia y los posibles conflictos generacionales que se den es algo que forma parte del aprendizaje, pero no deben hacer mella en el vínculo afectivo. De algún modo, podríamos aplicar la frase: "Hagas lo que hagas yo estaré aquí porque te quiero"
Será importante llegar a acuerdos, pactos...donde se respecten todos los individuos evitando las imposiciones que rompan vínculos. 
Tiene que haber autoridad, esta no se adquiere se aprende y este concepto se entiende como coherencia, presencia, carisma, credibilidad, habilidad profesional y que aporte beneficios a todos los miembros de la familia. No confundir con autoritarismo. Muchos padres carecen de autoridad y es entonces cuando surge el autoritarismo. Educar, significa sacar y no imponer! Es más los hijos aprenden de los padres pero los padres también aprendemos de nuestros hijos. Conocer las necesidades del otro y ayudarlo, compartiendo espacio y tiempo, y no hay lugares o tiempos inoportunos, todo se da cuando se ha de dar. Habéis probado a pedirle consejo a un niño o adolescente sobre algún tema, más de una vez os dejarían sorprendidos, os invito a probarlo! Somos modelos si nosotros lo hacemos con ellos, ellos también lo harán con nosotros. 
Nuestros hijos no pueden ser una losa, un problema o un peligro...Cuando nace un hijo ya nada vuelve a ser como antes pero es imposible que vuelva a ser igual, las cosas cambian y hemos de aprender que los hijos vienen a transformar (como todas las experiencias que tenemos en la vida) y si no estás preparado, casi sería mejor pensárselo dos veces antes de traer un niño a la vida. 
Un hij@ viene a sacar lo mejor y lo peor de ti, saca tus dudas, tus miedos,...y te afronta con ellos. Pero también sacan la mejor versión de ti, pues te hace tomar conciencia de lo que haces día a día, cosas que no harías por ti lo haces por ellos y eso también transforma. 
Los niños una vez cubierta sus necesidades básicas no necesitan cheques que cubran los caprichos necesitan Amor, entendido como; comunicación, acompañamiento, respeto, sentimiento, comprensión, presencia, conquista, aprendizaje... Pues no se es padre o madre simplemente engendrando niños sino que se aprende a serlo y nos equivocaremos pero ese error ha de servir para avanzar, a veces hay que dar dos pasos atrás para poder avanzar uno. Los éxitos y fracasos de nuestros hijos también se debe al tipo de educación que reciben. 
No existen las dimensiones absolutas, hay que huir de los extremos, la verdad sobre cualquier cosa que nos planteemos depende muchas veces de la mirada y las experiencias que ha tenido esa persona, a lo largo de su vida. Por eso, es bueno  intercambiar puntos de vista, escuchar -y no para contestar-  sino para poder comprender al otro.


La adolescencia en la sociedad actual

La adolescencia vivida en algunas sociedades no es la misma que en otros lugares de la tierra, donde la aparición de los atributos sexuales secundarios es por ejemplo la señal para que el muchacho o la muchacha sean sustraídos de su ámbito familiar e inicien su vida activa como adultos que pueden crear su propia familia.
En cambio en sociedades "evolucionadas" la adolescencia es una etapa de metamorfosis, que se divide en dos fases: 
- Primera adolescencia de los 11-16 años, los niños y las niñas se someten a un cambio a nivel de hormonas y corporal. Los adolescentes no suelen gustarse, no acaban de reconocerse en el espejo. A esto hay que añadirle las variaciones psicológica individuales -los rasgos de carácter- y entramos también en la importancia de pertenecer y ser aceptado en un grupo: en busca de la identidad. 
- Segunda adolescencia de los 17-21 años -que coincide con la maduración de la parte frontal cerebral, encargada principalmente de las funciones ejecutivas- ya no estamos tan concentrados en nuestros cambios corporales sino en la personalidad, es la etapa en donde surgen las relaciones de apego (primeras parejas) y la sexualidad. 


El riesgo y el dolor...superados con amor y perdón

El tipo de riesgo va cambiando con la edad,  en los jóvenes prevalece el riesgo a perder el cuerpo y la vida física, en edades más avanzadas se corre el riesgo a perder la imagen que la sociedad se ha hecho de nosotros. 
Por otro lado, el riesgo va muy ligado al miedo, encontramos de dos tipos:
- El miedo inmediato que salta ante un peligro concreto y real.
- El miedo anticipado que salta ante un peligro imaginado. Este muchas veces, es padecido por los padres hacia sus hijos.
Para la gestión del riesgo la confianza entre padres e hijos será básica. Cuando ésta falla los padres suelen actuar aumentando los controles y es entonces cuando surgen las tres maneras de estar en contra, por parte del adolescente:
- la transgresión, desviación transitoria de la norma. Lo establecido como norma para una buena convivencia se rompe. Ejemplo: no ponerse un casco para conducir una moto.
- la oposición, actitud por la cual los adolescente hacen totalmente lo contrario a lo que los padres le han solicitado. Ejemplo: me dijo que no fumara, yo fumo.
- la rebeldía, capacidad de decir que no, habiendo valorado lo solicitado y no ser compatible con las propias convicciones. A través de la rebeldía se ha podido conseguir superar injusticias sociales.
De todas ellas, esta última responde a lo que la juventud tendría que responder generacionalmente hablando...

En la pubertad se rompe la relación idílica entre padres e hijos, dando lugar a un distanciamiento de la familia y se adquiere una nueva identidad social. Muchas veces cuanto mejor ha sido esta relación en la infancia, mayor esfuerzo le supondrá al adolescente marcar la distancia, dando lugar a los conflictos, si continua la obediencia y la admiración, se puede dar el bloqueo de crecimiento sin poder romper con el ámbito familiar. Por lo tanto, los padres también deberán cambiar y percibir cuales son la necesidades de sus hijos para poderlos ayudar.
El riesgo aún así existe y está muy ligado al dolor. A veces el dolor también nos hace actuar, este puede infundir un sentimiento de incapacidad, por no sufrir no actúas; sentir miedo, inadecuación, incomprensión...es normal! Pero esto puede conducirnos a depresiones o a suicidios, de ahí la importancia de comunicar, de entender el dolor, a veces cuando lloramos delante de nuestros padres estas lagrimas pueden expresar más que palabras que no hemos sido capaces de evocar.
El perdón conjugado con el amor es la base, muchas veces actuamos o llevamos a cabo hechos que pueden dañar muchísimo a nuestros seres queridos, pero estas actuaciones muchas veces hechas des del amor pueden ser perdonadas.


El cuerpo

A lo largo de la adolescencia se sufre la gran metamorfosis, y muchas veces este cambio es difícil de gestionar en el adolescente muchas veces orientado por los estereotipos que establece la sociedad o tendemos a querer aquello que no tenemos. El proceso de Aceptación quizás es uno de los más complejos que se dan a lo largo de la vida.
Los cambios que se dan en nuestro cuerpo; el crecimiento de nuestros atributos sexuales, el pecho, el trasero, el acné... son cambios constantes dando lugar a las inseguridades que van conformando nuestra identidad.
Unas inseguridades donde sumamos metamorfosis que a veces se acompañan con acciones que pueden marcarnos para todo la vida; consumir drogas, hacerse ciertas marcas -tatuajes- en el cuerpo, banalizar con la intimidad y la sexualidad...etc.
Es importante valorar las consecuencias de nuestros actos, y tomar conciencia de que repercusiones puede tener una acción nuestra hacia otr@.


El tiempo y el misterio

El pasado comprende todo lo que está muerto y que nosotros depositamos en la memoria pudiendo así evocarlo y hacerlo revivir al menos por un momento. 
El futuro en cambio es un tiempo que aún no existe y que es mantenido con vida por los proyectos, esperanzas y deseos.
El presente seria el conjunto de sucesos que tienen lugar en el momento de acción o habla.

Las personas mayores tienden a vivir en el pasado y los más jóvenes en el presente mucho de ellos como si el mañana no existiera, y es importante encontrar ese punto donde vivamos en el presente pero tener en mente ese proyecto, esa esperanza o ese deseo...para poder seguir evolucionando y por ende, viviendo. Término que a su vez se contrapone al término de muerte...

Este concepto; muerte, tiende también a ser tabú y es importante hablar de él, siendo en si muy incomprensible pero es el que da el valor a la vida y al seguir viviendo.
De igual manera, al misterio de la muerte, se añade el misterio del amor o el misterio de ser en vez de no ser nada. Porque del abrazo de nuestro padre y madre, nueve meses después nacimos nosotros y gracias a ese amor; pertenecemos a este mundo, cada uno de nosotros está en la vida pero podíamos no haber estado nunca, ese gran misterio de la vida que de alguna manera sacraliza la vida. Aquí entraríamos en la parte espiritual o sagrada que cada persona posee, tiene como fundamento la fascinación del misterio, entendido como algo inexplicable y que no te deja indiferente, lo sagrado acoge la percepción del mundo fuera de la lógica, reconociendo que "Solo sé que no sé nada".


Adolescencia, edad de los héroes

El modelo clásico de héroe, siempre es joven indispensable que tenga prestancia física y habilidad en el uso de las armas, está cargado por toda la comunidad de deberes específicos y sus gestas dependían de la libertad de su pueblo. Siendo su muerte el reconocimiento final. El héroe se lo juega todo en el presente; donde debe superar una prueba... Hoy en día muchos jóvenes se identifican con este prototipo y no tendría que ser así, es decir, los adolescentes tendrían que ser capaces de afrontar las dificultades una a una, sin tener que demostrar que son unos fenómenos arriesgando su vida, muriendo por cosas sin sentido.
Se tendrían que priorizar sociedades con ideología,  utopías, llenas de aspiraciones, ideas y sueños, donde los jóvenes tengan la capacidad de proyectar conjuntamente con los viejos que pueden aportar la experiencia y recordar la historia para no repetir errores. Nunca deberíamos cansarnos de buscar un sentido. En vez de buscar héroes, sería bueno buscar figuras que inspiren por sus actos -no de grandeza o excepcionales-, y la sociedad ha de saber incorporar el papel de los adolescentes en ella.
Es bueno saber que los adolescentes se preocupan por la justicia, la integración cultural, la pobreza, favorecer la paz como necesidad, respeto a la naturaleza...

El grupo de iguales

El grupo de iguales será una condición necesaria para el crecimiento del adolescente. Como en otras cultura se envía al adolescente a la selva para que aprenda, así pues podemos hacer un paralelismo viendo el grupo de iguales como la selva en los países occidentales.
El grupo acoge sin motivo aparente. Lo esencial es estar juntos, la condición será ser idéntico a los demás y tener las mismas necesidades, no hay identidad ideológica o política. Lo peor que puede ocurrir es que tu familia se oponga a la relación con tu grupo de iguales.
El poder del grupo puede hacer que la percepción del bien o el mal que tú tienes dentro de ti, cambie instantáneamente y esto hace que aparezcan comportamientos que nunca asumirías solo. Sería el caso de compañeros que abusan de otro, mientras que en la relación cara a cara con éste les faltaría el valor suficiente para enfrentarse. Es decir, que la ética individual puede quedar absorbida por la ética del grupo; instrumentalizando o manipulando a la persona.
El papel de la familia será clave para hacer ver esta etapa de socialización, sin convertirse en un antagonista o mostrar desconfianza hacia el grupo de su hijo.
Y el instituto también tendrá un papel clave para dar las herramientas necesarias para que los adolescentes puedan aprender a relacionarse.

Y hasta aquí recojo lo que más me ha gustado...
Espero disfrutéis de la lectura

Un apapachito para tod@s


jueves, 5 de abril de 2018

El Cerebro del Niñ@ explicado a las Madres y a los Padres ( Parte III)

*Inteligencia Emocional*

Según Goleman; Si tus habilidades emocionales no están desarrolladas, no importa lo inteligente que seas pues no vas a llegar muy lejos. 
Las personas con mayor inteligencia emocional son más felices y toman decisiones más acertadas.
Sabemos que la gran mayoría de decisiones que tomamos se basan en la emoción más que en la razón. Es más el cerebro intelectual se construye sobre el cerebro emocional, de ahí la importancia de trabajar las emociones, sobre todo los 6 primeros años de vida. Influyendo en su bienestar y su capacidad de relacionarse con los demás.

Crea Vínculo
Un vínculo se refiere a la relación entre el niño y sus padres y con el mundo que le rodea. Éste vínculo ha de ser seguro, positivo y de confianza para que se desarrolle el cerebro del niño y su autoestima. La confianza en sí mismo y en el mundo en el que vive constituyen los cimientos de una buena inteligencia emocional. 
Que podemos hacer para lograrlo:
  • Abrazarlo y besarlo con frecuencia, muestra un amor incondicional; no seas excesivamente autoritario...pues para un niño su padre o madre es lo más y de ese vínculo dependerá la autoestima del niño. Warry Harkow demostró con su experimento que los macacos crías preferían el calor del muñeco mama de trapo que el alimento de una mama de pinchos.
  • Pasad tiempo de calidad juntos
  • Conversar con él de manera recíproca
  • Evita traicionar su confianza
  • Hazlo sentir un persona valiosa y excepcional
Nuestros abuelos y padres no tenían ese conocimiento sobre el apego, en sus tiempos la disciplina, la mano dura y una ración raquítica de cariño era suficiente para forjar la personalidad de los hijos;
©    Ahora se sabe que desde el sexto mes de embarazo el feto conoce la voz de la madre. El momento del parto es vivido muy diferente, para el bebe forma parte de la primera separación, pues mientras que la madre en los 9 meses se ha podido preparar (leyendo o informándose sobre el tema) para el bebe no ha sido así. La unión que se produce entre el bebé y la madre es inigualable, y gracias en parte  a la hormona llamada oxitocina; ayuda a la madre aguantar el dolor del parto y además es la hormona del amor...De ahí que muchas madres experimentemos la sensación de estar enamorada de su pequeñ@. El contacto físico y las miradas serán básicos para promover el apego.
©    Será importante crear un entorno seguro y eso se consigue a través de rutinas flexibles que ayuden al bebé a anticipar lo que pasará: si será el momento de alimentarse, bañarse o dormir...y que pueden adaptarse a la situación, todas ellas acompañadas de un lenguaje para cada momento.
©    Ocuparse de las necesidades básicas (comida, vestirlo, limpiarlo, bañarlo, llevarlo a la escuela o al pediatra) será esencial pues un niño no puede satisfacerse por si mismo. El cerebro identifica y genera apego con aquellas personas que le proporcionan lo que necesita.
©    A través del contacto físico, el cerebro genera oxitocina, recuerda que es la hormona que se encarga de que os mantengáis unidos. El ser humano necesita de la parte social para mantenerse seguro.
©    A nadie le gusta sentirse interrogado, intenta buscar una comunicación recíproca. Comparte tus experiencias, inquietudes e ilusiones y ellos harán lo mismo.
©    La insula es la región del cerebro que es clave para mantener el dialogo entre el cerebro racional y el emocional. Se activa frente a lo que da asco, es falso o injusto...esta activación nos ayuda alejarnos de aquello que nos puede hacer daño. Si quieres mantener a tus hijos cerca de ti, ayúdalos a confiar en ellos mismos y en el mundo, evita incumplir tu palabra o utilizar la mentira para conseguir lo que quieres. Cumple tu palabra y no prometas nada que no puedas cumplir.
©    Hazlo sentir una persona valiosa, seria ideal que al final del día el numero de comentarios positivo supere con creces el numero de ordenes, instrucciones o comentarios negativos.



Dale Confianza
©    Un niño que crece sintiendo la confianza de sus padres de adulto será capaz de lograr sus metas y aspiraciones. Actualmente, se sabe que el cromosoma 17 se asocia a la confianza, hay niños más extrovertidos que otros, pero está claro que cualquier niño gana confianza cuando las condiciones son propicias.
©    Evita sobreprotegerlo y confía en su capacidad para desarrollarse plenamente. Cuando un niño se enfrenta a algo nuevo con cierto peligro; la amígdala y el lóbulo frontal libran una pugna para ver quién tiene más fuerza. La amígdala funciona como una alarma que se activa cada vez que el cerebro detecta una situación peligrosa, por el contrario el lóbulo frontal ejerce la función de control, ofreciéndole al niño la posibilidad de dominar el miedo -esa nueva situación- y poder seguir. La confianza del niño es igual a la confianza de los padres en el niño elevada al cuadrado.
©    Ofrécele responsabilidades significa aprender a cuidarse de un mismo. Por eso es bueno que los niños empiecen a tener tareas propias, desde bien pequeños y que se vayan responsabilizando.
©    Apóyalo en sus decisiones, normalmente estas vienen decididas por la parte más emocional, en la mayoría de los casos el cerebro racional se encarga de justificar o dar una razón lógica para explicar la decisión más visceral. Así que será bueno dejar decidir instintivamente a tu hijo y dejar que a su vez aprenda de su error.
©    Para motivar la confianza será importante no valorar únicamente el resultado final; sino utilizar mensajes positivos donde se reconoce su esfuerzo, concentración o disfrute cuando se enfrente a situaciones difíciles. Es decir, valorar más el proceso que el resultado final será clave.


Crecer sin miedos
©    Ayudar al niño a prevenir y a superar sus miedos; es una tarea donde los papas y mamas tendrán que dedicar un poco de tiempo a hablar con el niño, siendo respetuosos y comprensivos con sus sentimientos, con el tiempo que necesita para calmarse y con el grado de ayuda que necesita para afrontarlos. Frente al miedo tienes dos opciones o te enfrentas o huyes. Siendo la primera opción la más adecuada para ayudar a tu hijo a enfrentar los problemas y no huir de estos.
©    Los miedos quedan grabados en la parte derecha del hemisferio más intuitivo y visual en forma de imagenes o sensaciones, hablar de lo que ha visto o de lo que ha sentido le ayuda a activar el hemisferio izquierdo y es en este espacio cuando ambos lados comienzan a comunicarse, y es cuando puede superarse el miedo. Es decir hablar de manera cálida y cercana de una situación traumática ayuda a entender lo que pasa, y ayuda a sentirse mejor.
©    La única manera de superar un miedo es enfrontándose a éste. Encontramos dos tipos de miedo: los instintivos (aparecen de manera natural) y los adquiridos (aparecen frente a una experiencia nueva). Y aunque la tendencia es abrazarlos para que se sientan protegidos también les hemos de dar la oportunidad de enfrentarse a ese situación que le da miedo. Encontrar el punto medio, hacerles sentir seguros pero ayudarles a enfrentarse hasta que adquieren de nuevo la confianza para hacerlo por si solos.

Practica la Asertividad
©    Se puede definir como la capacidad de decir algo (que quiere o no) de una manera respetuosa.
©    Dicen que las personas asertivas, su cerebro segrega menos cortisol -hormona del estrés- porque suelen ser más seguras de si misma, reducen la cantidad de conflictos con otras personas y son más eficaces a la hora de alcanzar metas. Las personas asertivas suelen ser lideres pues tienen la capacidad de que cuando hablan con personas ansiosas tienden a relajar y bajar los niveles de cortisol.
©    Sé asertivo para que tus hij@s también lo sean, es decir, si quieres que tu hijo sea asertivo tendrá que buscar modelos. Así que como nos dirigimos o afrontamos los conflictos interepersonales, ayudará a nuestros hijos a repíterlo (gracias en parte a las neuronas espejo).  Somos modelos o espejos en la mirada de los otros -sobre todo de nuestros hijos-, de ahí el dicho "trata a los demás como te gustaría que trataran contigo".
©    Toda persona tiene derecho a ser tratada con respeto y dignidad, a tener su opinion y sentimientos, a juzgar su necesidades, establecer prioridades, tomar sus decisiones, a decir no sin sentirse culpable, a pedir lo que quieran, a cambiar, a decidir que hacer con sus propiedades y su cuerpo respetando a los demás, a equivocarse, a tener éxito, a descansar y aislarse...y a no ser asertivo (a veces no se puede)jijijiji!!!
©    Es importante darle voz cuando se sienta débil o impotente, a veces los adultos tendemos a quitarles su espacio, vamos muchas veces con el automático puesto.

Siembra la felicidad

    La felicidad es una conjunción de carácter, seguridad, confianza, capacidad de defender nuestros derechos y una mirada positiva a la vida. Puedes contribuir a que tu hij@ construya un estilo de pensamiento positivo ayudándolo a sentir agradecimiento por las pequeñas cosas de cada día y, sobre todo a cultivar su paciencia y su tolerancia a la frustración (esperar no es malo, pero la gratificanción instantánea y el avance de las nuevas tecnologías están teniendo graves consecuencias sobre los niñ@s, hay que aprender a ser pacientes; tienen que saber que la vida está llena de pequeñas y grandes frustaciones y que cuando se dice NO es que no -yo siempre digo que antes de decir No a tu hijo te lo pienses, y si no estás seguro de aguantar ese no; utiliza me lo pienso o te lo digo más tarde):
©    Cambiar ciertos habitos y costumbres pueden mejorar nuestros niveles de felicidad.
©    Evita colmar todos sus deseos, le ayudaras; a ser más feliz, que en la vida no se puede tener todo lo que queremos y que la felicidad no es material sino como somos y como nos relacionamos.
©    A veces es bueno dirigir la atención hacia lo positivo, hacia todo lo que tenemos o somos. Por ejemplo, un juego con tu hij@ que puedes hacer es pensar antes de dormir en tres cosas buenas que te han pasado hoy.
©    Las personas que dicen gracias con más frecuencia y que se sienten más agradecidas alcanzan mayores niveles de felicidad. Siempre que puedas AGRADECE...

Así que yo voy a seguir con la práctica...
GRACIAS 
al Dr. Alvaro Bilbao por todas sus pequeñas píldoras  y a todos los que me leéis, espero que todo lo que aquí recojo os sirva en vuestro día a día!!!


Un apapachito para tod@s!

martes, 6 de febrero de 2018

El Cerebro del Niñ@ explicado a las Madres y a los Padres ( Parte II )



El amor y el juego deberían ser la base de toda buena educación pero a ésta podemos añadirle cinco herramientas que pueden ayudar a mejorar a todo padre, madre, tutor/a en la complicada tarea de la educación de un niñ@. Para llevarlas a cabo, como todo en la vida, se requiere de tiempo y práctica. Así encontramos:


Motivar la conducta del niño

Todos tenemos una motivación para movernos hacer algo, aunque sea altruista, enfocada principalmente: a aprender y desarrollarse, a recibir amor y reconocimiento y a evitar malestar. Cada cultura tiene sus normas -incluso cada familia- de todas formas el cerebro humano se encarga de acomodar esa normas culturales y familiares, y para que estas normas sean interiorizadas tendremos en cuenta:

  • Mostrar buenos modelos de actuación; la neuronas espejos son las encargadas de poder reproducir a partir de la observación. Así que será esencial ofrecer buenos modelos a los que imitar. Lo que quieras de tu hijo no se lo pidas, hazlo y lo imitará. De nosotros van aprender hábitos, formas de pensar, principios, valores y conocimientos. 
  • Reforzar las conductas positivas; se trata de recompensar a los niños, es decir reconocerles aquello que hacen bien. A nivel neurológico, es cuando el cerebro segrega dopamina que produce una sensación de satisfacción. Las recompensas nos ayudan a aprender, y éstas no tienen porque ser materiales. Es importante que el refuerzo positivo esté en sintonía con la conducta: una mirada, un alago, un reconocimiento por parte del otro, ya da pie a que se segregue esa substancia, y ese refuerzo emocional o social suele generar mayores beneficios que uno material. Cuando refuerces a tu hijo piensa ¿qué es mejor tener en la vida? Cosas -como juguetes, comida, indicarle que lo ha hecho bien pero lo puede hacer mejor, felicitarlo excesivamente...puede llegar al punto de que nunca tendrá suficiente- o sentirse que forma parte de algo que les une a los demás -pasar más tiempo con él, jugando, darle una responsabilidad que lo haga sentir mayor, alagar el proceso más que el resultado final, darle un privilegio a partir de sus gustos, agradecerle...-. En definitiva, la recompensa ha de ser una consecuencia y no un fin. Es decir, no hay condicionales. Ejemplo: cambiemos "el si haces X tendrás Y" por "qué bien lo has hecho esta X, ahora vamos hacer esta Y". Debemos reforzar:
1.  Cuando sea necesario, en exceso puede perder su valor. Sobre todo cuando apreciemos un progreso...
2.    Inmediatamente, pues el cerebro actúa en fracciones de segundo.
3.  A plazos, ayudar a dividir metas e ir resolviendo grandes objetivos puede mejorar mucho.
4.  Frente a una conducta compleja de resolver es bueno recompensar al más mínimo cambio o al menos cuando lo haga menos mal. El cerebro cambia poco a poco, y a base de repeticiones y aproximaciones sucesivas.
Será importante evitar los refuerzos-trampa, es decir aquellos que dejan ver tu insatisfacción (el sí, pero....), tu rencor o dejan ver la culpa (bien, no como otros días!) o los que expresan obligación (bien, espero que lo hagas siempre así).


Alternativas al castigo

El castigo es la consecuencia menos agradable y pedagógica que puedes aplicar a un niño. Muchas veces el niño busca el castigo o el enfrentamiento, porque necesita sentir que le prestas atención. Todos necesitamos de esa atención pero los niños más.
Evita centrarte en las conductas negativas, os invito a visualizar la experiencia que llevo a cabo una profesora en su clase, que podemos aplicárnosla en cualquier situación de nuestras vidas;

Por otro lado, no utilices el "eres + adjetivo negativo" puesto que el hipocampo es la zona del cerebro que se encarga de almacenar todo lo relativo a lo que conocemos del mundo y de nosotros mismo, y que van a permitirnos tomar decisiones en la vida... Si siempre nos dicen eres tonto, malo, inútil eso quedará almacenado y frente a cualquier situación responderemos a partir del autoconcepto que tenemos de nosotros mismos. De ahí que cuando ponemos una etiqueta sea tan complicado quitarla...pero, a la inversa también funciona, así que si utilizamos adjetivos positivos esos también definirán el concepto que tenemos de nosotros mismos.
El anticipar ciertas situaciones también nos pueden ayudar a evitar que tengamos que llegar al castigo, por ejemplo cuando los niños -y los adultos- no duermen tienden a estar más irritables, sabiéndolo podrás evitar ciertas situaciones.
Además, el castigo suele llevar el sentimiento de culpa asociado y esa sensación puede dañarnos mucho y no aportarnos nada. A diferencia de una consecuencia...Por ejemplo, rompes algo pues lo recoges y lo arreglas, un grito o un comentario negativo, quizás te sirva a ti como via de escape pero a tu hijo o alumno no le está aportando ni enseñando nada, bueno sí que cuando pase algo siempre puedes atacar al otro!
Intenta priorizar la conducta positiva frente a la negativa, es decir, no le digas lo que no quiere que hagas dile lo que quieres que haga. Por ejemplo; "No te sientes mal en la silla" lo podíamos cambiar por "siéntate adecuadamente en la silla" Y sobre todo ayúdalo a conseguir lo que le has pedido que haga, en vez de enfadarte y frustrarte, ayúdalo a sentirse que todo es posible...o casi todo!


Poner límites sin dramas

Marcar límites quizás sea una de las tareas más complejas en la educación de un niñ@. Pero le ayudará a desarrollar su cerebro, a conseguir sus metas y a ser feliz. La zona del cerebro encargada de conseguir la felicidad, es la prefrontal. Las personas que tienen dañada esta zona suelen tener problemas para regular sus enfados, no respetan los limites de otros y tampoco las normas sociales, haciendo que la capacidad de sobrevivir y de convivir en sociedad, sea compleja.
Los padres hemos de poner límites a sus necesidades y deseos para que nuestro hijo experimente los límites normales que hay en la vida.Muchos déficits de atención de hoy en día diagnosticados en parte son debidos a una falta de límites. 
Para marcar un límite simplemente tendremos que tener una actitud clara y segura (como cuando agarra una botella de lejía, estoy segura que no dejarías que se la acercará a la boca), con este ayudamos al autocontrol y mejoramos en su flexibilidad y adaptabilidad a las nuevas situaciones. 
Dr. Bilbao nos habla de siete reglas para poner límites:

  1. Poner el límite tan pronto como se de la conducta no deseada, evitando que se de una primera conexión negativa en el cerebro.
  2. Incluso antes de que se de para evitar males mayores.
  3. Estos tienen que ser continuos, aplicarlos siempre
  4. Y de manera consistente, madres y padres tienen que ir a la par no sirve que uno deje y el otro no.
  5. Y debe darse en un ambiente tranquilo (no hace falta gritar)
  6. Además, darles confianza y criterio en tu manera de actuar, si no varias en la manera de limitar, sabrán que es más complicado hacerte cambiar de opinión.
  7. Y con cariño, pues entenderán que no es un ataque sino una regla a cumplir por su bien. 
Utilizar el humor y el juego, también puede ser un recurso, para romper tensiones y hacer que los niñ@s puedan seguir las normas.
De todas maneras, también hay que tener en cuenta que los límites no tienen porque ser fríos y rígidos de vez en cuando los niñ@s también pueden sentir que son capaces de hacerte cambiar de opinión. Así hay una clasificación de tipos de límites:

  • límites inquebrantables; garantizan la seguridad del niñ@ (Ej: beber una botella de lejía)
  • límites importantes para el bienestar; se deben hacer valer casi siempre pero puede existir la excepción. (Ej: no se deben comen chucherías, pero en un cumpleaños puntualmente)
  • límites importantes para la convivencia; son normas que se deben respetar pero que puede relajarse en según que momentos o pueden pactarse. (No se come en el sofá, pero si está malito).

Empatía

La empatía (del griego en padecimiento) es la capacidad de ponerse en el lugar del otro aunque no estés experimentando el mismo sentimiento. Cuando los niñ@s escuchan por parte de sus educadores una respuesta empática, esto permite conectar el cerebro racional con el emocional se sitúa en la zona insular del cerebro, y es cuando se puede dar lugar a la calma. 
Cuando los niñ@s están fuera de si -fuera de su parte racional; rabietas, no obedecen...- debido a que su región emocional se excita en exceso debido a la frustración, tristeza o cualquier otra emoción que resulte muy intensa, donde el niñ@ no es capaz de dominar su estado anímico. Lo ideal es un abrazo que contenga su consuelo y un comentario que abra ese puente entre ambos cerebros y así apaciguar la emoción.
Lo complejo es que muchas veces los educadores están desbordados, no entienden porque se sienten mal ellos; las terapias de autoconomiento y crecimiento personal, ayudan a conocerse mejor a conocer nuestros sentimientos y en definitiva, a responder mejor delante de según que situaciones.
Las experiencias que ha vivido una persona y otra son diferentes, pues imagínate un adulto y un niñ@ que empieza a experimentar con ellas. Nuestro rol como adulto tendrá que ser más empático e asertivo (capacidad de tener nuestra opinión respetando la del otro).
Hay un claro ejemplo, el de los celos cuando llega un hermanito. Hay una analogía muy buena para hacerse una idea de los sentimientos que puede experimentar el hermano mayor frente a la llegada de un hermano pequeño, para explicar a los padres:"es como si el marido le dijera a su esposa que a partir de ahora traerá a otra mujer más joven a vivir a casa, que deberán compartirlo todo, pero que las amará a las dos…"


Comunicación

La comunicación es la herramienta principal para el desarrollo intelectual de los niños. Hasta ahora hemos visto que la comunicación empática o aquella que refuerza las conductas positivas y que pone límites con cariño pueden ser más útiles para interiorizar normas sociales y calmar sus fustraciones. Otro estilo de comunicación es la cooperativa no es un método infalible pero aumentará de una manera significativa la probabilidad de que el niño se ponga en el lugar del adulto y colabore. Es decir, para la comunicación cooperativa tendremos en cuenta: 

  • Presentar la tarea como algo de equipo, es decir cuando el niñ@ se siente acompañado, la tarea parecerá más amena y sencilla que cuando lo hace sólo. Tu forma de hablar condiciona el cerebro del otro, es decir no es lo mismo cuando decimos: "¡Recoge los juguetes!" a "¡Recogemos los juguetes!".
  •  Pedir colaboración, el ser humano es un ser social, le gusta sentirse acompañado y disfruta de recibir y ofrecer ayuda a los demás. Desde bien pequeños tenermos la capacidad de ofrecer ayuda. Es decir, siguiendo el ejemplo anterior, podemos utilizar la siguiente frase: "Me ayudas a recoger".
  • Ayúdalo a pensar, implicar al niñ@ en tu curso de pensamiento, entenderá mejor lo que sientes y lo que necesitas de él. Ejemplo; "Tendríamos que ir recogiendo los juguetes, se está haciendo tarde"...o a través de preguntas; ¿Cómo crees que podríamos solucionarlo? ¿Qué te parece a ti?
  • Ofrécele libertad, cuando nos dan opción a elegir colaboraremos mejor que cuando nos vemos obligados hacer algo. Ej: ¿Que prefieres hacer primero recoger los juguetes o ponerte el pijama?

Y hasta aquí la segunda parte espero os sea provechoso
Un apapachito para tod@s

jueves, 18 de enero de 2018

Reflexiones XV : El Cerebro del Niñ@ explicado a las Madres y a los Padres ( Parte I )


El Cerebro del niño explicado a los padres es un libro escrito por el Dr. Álvaro Bilbao un neuropsicólogo y padre de tres niños que a través de este libro, que recomendaría a todo el mundo sobre todo aquellos que sois padres o estáis en contacto con niños pequeños.
Intenta reflejar un manual práctico que sintetiza los conocimientos que la neurociencia ofrece hoy en día a todos los educadores, con la finalidad de ayudar a los niños a alcanzar un desarrollo intelecto-emocional pleno.
He querido dejar aquí todas aquellas ideas que apapacho y hacer mis propias reflexiones a partir de mis vivencias como madre e hija...



Principios para el desarrollo cerebral pleno


Un principio; hace referencia a una condición universal y necesaria que nos permite explicar y comprender el mundo que nos rodea. Como educadores habremos de seleccionar que principios claros, prácticos y sólidos utilizaremos para educar a nuestros hijos/alumnos.


    Necesidades báicas + Seguridad + Cariño + Autoestima =  máximo potencial
    Cuando nacemos nos mostramos como seres realmente frágiles pero no lo somos tanto como nos quieren hacer ver. Si a un recién nacido lo acomodamos sobre el vientre materno, lejos de quedarse tranquilo, podréis experimentar como trepa hasta vislumbrar la mancha oscura del pezón de su mama, y llega incluso a engancharse a él, es realmente precioso experimentarlo.


    Steven Pinker asegura que la lucha por la vida, el deseo de libertad y la búsqueda de la propia felicidad forma parte de nuestro ADN. 

    Por otro lado, Abraham Maslow, psicólogo humanista defendía la tesis de que el ser humano tiene una tendencia natural al pleno desarrollo y lo ilustro a través de una pirámide donde si una persona tiene cubierta; las necesidades vitales, la seguridad, el cariño y la autoestima tendrá mayor capacidad para perseguir y alcanzar todo su potencial.

    Leyendo esta parte recuerdo lo que siempre dice mi padre que el árbol desde bien pequeño hay que ir "aderezándolo" para que crezca. Pues creo que se refería exactamente a esto, cubrir esas cuatro necesidades de las que habla Maslow y CONFIAR de que todo saldrá bien!Parece fácil pero ya os digo que no lo es, pero tomar conciencia de ello ya es un paso! Así que ante esto sólo nos queda procurarle esa base y esperar a ver en que árbol se convertirá!


    Disfruta del momento y de la paternidad/maternidad

    Aprovecha cada momento que compartes con tus hijos, pues tu disfrutarás y al le estarás regalando tiempo el regalo más preciado que puede tener y que es insustituible por cual quier cosa! Sé que puede resultar duro llegar de un día largo y pesado pero tu hij@ sólo será pequeñ@ una vez... Además, la manera en la que percibe el mundo tu hijo entre los 0-6 años será a través de las emociones, el juego y el afecto. Así que emocionate, juega y quiérelo mucho!

    El ABC del cerebro para los padres

    Cuando nacemos a nivel cerebral lo hacemos con casi toda la totalidad de neuronas, lo que nos hace evolucionar son las sinapsis de éstas, es decir las conexiones que se van dando a través de la estimulación que reciben los niñ@s. Y éstas sinapsis se dan constantemente que van desde que eres capaz de coger tu muñeco favorito, desde recibir un beso o una caricia, a que le hables...etc. Todo serán estímulos, vivencias y experiencias que le ayudaran en su vida.

    El cerebro del ser humano se encuentra dividido en tres cerebros:

    Cerebro reptiliano es el más primitivo de todos y se encuentra en la parte inferior. Es el cerebro que compartimos con el reptiles y el que nos permite luchar por nuestra supervivencia. Aquí se encuentran las estructuras que hacen latir nuestro corazón y nos permiten respirar, otras que regulan los estados de alerta -estar despiertos o dormidos-, detectar los cambios de temperatura y la sensación de hambre.

    Cerebro emocional este segundo cerebro fue desarrollado por los primeros mamíferos y basa su funcionamiento en la capacidad de distinguir emociones agradables -alimentarnos, estar con personas que nos hacen sentir seguros, que nos dan cariño- y desagradables -peligros, amenazas, situaciones que nos producen miedo-.  


    Cerebro racional o superior, éste es el más evolucionado es que distingue a los humanos de los animales y nos permite tener conciencia de nosotros mismos, comunicarnos, razonar, ponernos en el lugar del otro o tomar decisiones basadas en un pensamiento más lógico o intuitivo. Es donde encontramos la corteza cerebral que a su vez, está dividida en dos hemisferios: el izquierdo y el derecho. Cada uno con unas funciones especificas, aquí se podría hablar muchísimo de este tema, intentaré ampliar mirada en otra entrada sobre este tema, de mientras aquí os dejo esto:



    Hasta el primer año los educadores deben interaccionar principalmente con el cerebro primitivo del bebé -satisfacer sus necesidades y reconfortar al bebé cuando tiene hambre, frío o sueño, en definitiva calmar sus molestias-. Y a partir, del primer año, la parte emocional del cerebro comienza a convivir con la reptiliana, así pues; la seguridad, los límites, la empatía y el amor-afecto van a ser importantes. Y no es hasta el tercer año que el cerebro racional cobrará protagonismo, es a partir de aquí cuando enseñaremos a pensar, a planificar, a concentrarse, a recordar, a conectar con su cerebro emocional.
    Recuerdo que en una conferencia sobre educación y conducta a la que asistí comentaron que a partir de los 3 años se inicia la entidad cortical, es decir, que uno ya tiene conciencia de uno mismo. Aparece el concepto del YO (por eso, es difícil a veces tener recuerdos anteriores a los tres años, pues la función cortical no ha madurado lo suficiente) y también comentar que; según un estudio clásico realizado por Philip Meilman (1979), no es hasta los 21 años cuando la mayoría de los sujetos alcanzaban el estatus de identidad.

    Así que los que estáis en las primeras edades no desfallezcáis pues queda mucho camino por hacer y lidiar muchas "batallas", pero el hecho de tener en cuenta estos tres niveles de procesamiento cerebral puede sernos de gran utilidad para ayudar al niño a calmarse y a avanzar en todo tipo de situaciones del día a día. Por lo tanto, la educación de los niños se tiene que basar en el equilibro entre la estimulación tanto de la parte intelectual como emocional, donde los sentimientos, las emociones y los pensamientos viven en armonía.
    En la crianza de los niños encontramos miles de teorías pro defensa una manera de hacer o otra, pero hemos de buscar el sentido común, contrastar esas ideas y creo que el camino intermedio es el que mejor puede dar respuesta a nuestras dudas pues los extremos nunca fueron buenos y por supuesto, mucha paciencia porque cuando educamos a la vez nosotros también lidiamos con nuestros miedos, nuestra educación recibida, nuestro entorno y cultura!

    Y hasta aquí la primera parte! Espero que os sea útil todas las aportaciones hechas! 
    Un apapachito para tod@s!

    PD. Os dejo una imagen interesante para que podáis analizar vuestras actuaciones!

    Características del hemisferio izquierdo y del hemisferio derecho. Zurdo Vs diestro

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